Abuso familiar

Documento: “Violencia familiar se refiere a una forma de violencia y conducta coactiva ejercida por un adulto contra otra persona dentro del circulo familiar. Esto puede consistir de repetidas o severas palizas u otras forma de abuso sutiles, incluyendo amenazas y dominio.

Las estadísticas reflejan que el 95 % de las víctimas de la violencia familiar son mujeres, aunque los hombres también pueden ser. Pero sin considerar quién esta siendo la víctima, la violencia familiar es un problema serio que necesita ser tratado por la comunidad religiosa de todo el mundo.

CUATRO TIPOS BASICOS DE VIOLENCIA FAMILIAR

Agresión Física: Incluye comportamientos como empujones, empellones, represión, golpes o patadas. Los ataques físicos pueden ocurrir frecuentemente o de vez en cuando, pero en muchos casos ellos tienden a intensificarse y excederse.

Agresión Sexual: Ocurre cuando un cónyuge fuerza al acto sexual lo cual es indeseado o rechazado por la otra parte.

Agresión Sicológica: Incluye aislamiento de la familia y amigos, dependencia financiera forzada, abuso verbal y emocional, amenazas, intimidación y dominio hacia donde quiere ir y lo que debe hacer.

Ataques contra la propiedad y los animales: Incluye el daño o destrucción de las cosas de la casa u objetos personales de la víctima, pateo de paredes, abusar y matar a los animales domésticos de la casa.

PERFILES DE MUJERES GOLPEADAS Y SUS AGRESORES

Las mujeres que están siendo golpeadas son diferentes de las mujeres que no sufren estos ataques. Ellas pueden ser de cualquier raza, estilo de vida, niveles educacionales y de toda religión. Cualquiera que experimenta algunos de los abusos listados anteriormente es una víctima de violencia doméstica.

Asi como las mujeres golpeadas, los hombres agresores también pueden ser de categorías no específicas. Ellos vienen de toda clase de razas, religión y estilos de vida. Pueden ser desempleados y profesionales bien pagados. El agresor puede ser un buen proveedor, un miembro serio y recto de la comunidad y un miembro respetado de su iglesia.

P0RQUE LAS MUJERES PERMANECEN EN UNA RELACIÓN ABUSIVA

Una víctima a menudo permanece en una relación abusiva porque esta aterrorizada que su agresor llegue a ser mas violento si ella la abandona justo cuando el la ha amenazado. Muchas sienten temor por sus vidas. Ella cree que el intentará llevar sus hijos aparte y piensa que no podrá soportar ver a sus hijos solos. A menudo también ella está avergonzada de admitir que es una esposa abusada. Ella permanece en esa situación porque necesita amor y afecto y tiene miedo que nadie la quiera.

Quizá ella ha buscado ayuda afuera, pero ha sido aconsejada con buen propósito por los líderes de la iglesia y amigos que intente ser una buena esposa, que ore mas y que tenga fe que las cosas mejorarán. O quizas le han dicho que su deber como cristiana es el de permanecer en su matrimonio, por la seguridad de sus hijos y su responsabilidad para con su esposo. Tales respuestas solo la han llevado a creer que no hay esperanza, ni salida a su problema.

Muchas mujeres necesitan ayuda para entender asuntos tan profundos como es el entendimiento del sufrimiento cristiano, la sumisión mutua en el matrimonio, la diferencia entre la disciplina y el maltrato, el respeto que incluye un cambio en la conducta y la restitución donde fuera posible, el perdón como un proceso y el discernimiento que capacita a las personas incolucradas a conocer si una relación debería ser restaruada o mejor lamentar su pérdida.

Las víctimas de la violencia familiar necesitan entender que el abuso no es su fracaso. Ellas deben asegurarse que no están solas, sino que la ayuda esta disponible. Ellas necesitan asistencia práctica para identificar y acceder a los recursos que están a disposición. Necesitan protección y ayuda para procesar las inquietudes espirituales que tienen en sus mentes.

Hay que ayudar a los culpables para que lleven la responsabilidad por el dolor que están causando en la vida de los miembros de la familia, quienes deberían contar con el apoyo y amor de ellos. También necesitan responsabilizarse de sus actos y decidirse a buscar la intervención profesional necesaria que traiga un cambio en la conducta para que las relaciones sean restauradas.

ENTENDIENDO EL CIRCULO DEL ABUSO

En algunas relaciónes abusivas, reacontece un circulo que a menudo prolonga la tolerancia de la situación de la mujer, Porque ella cree que el problema mejorará. Este círculo tiene tres fases:

FASE I. Durante esta tensa fase, la esposa intenta muchas veces evitar una conducta que sabe disgustará a su esposo. Aprende a persuadir con halagos, complacer y someterse. Ella intenta leer las señales de ira, cuidadosamente abre su camino a través de contactos diarios. El agresor con una intensa tensión, la mira y busca razones para censurarla por su rabia.

FASE II. En esta etapa aguda, predomina el incidente de la agresion física. Comprendiendo que su ira esta fuera de control, el busca razones para censurarla y enseñarle una lección. En el menor incidente desata su acción. El predominio del terror puede durar horas o días. El temor de que ella salga a buscar ayuda, solamente intensificará la violencia, esto hace que ella se guarde de decir a alguien.

FASE III. Un período de conducta bondadosa, de arrepentimiento y amor siguen generalmente. A menudo el suplicará perdón y hará promesas conmovedoras. Entonces la esposa cree que su conducta cambiará. Muchas veces ella siente que es su responsabilidad mantener a la familia unida y le da otra oportunidad para que el mejore. Pero cuando ella asume que su bondad o sus promesas constituyen un cambio de actitud y conducta a largo plazo, su optimismo se desvanece.

Las mujeres engañadas por el círculo del abuso, necesitan entender que la violencia familiar es una conducta aprendida. Los agresores han vivido el abuso generalmente en las familias donde ellos crecieron. Ellos han experimentado personalmente el poder y el dominio del comportamiento abusivo que les fue ofrecido. No son meramente las víctimas de circunstancias llenas de tensiones. Ellos escogen ejercer poder y control sobre los otros a través de un comportamiento abusivo y eligen a sus víctimas selectivamente. Si no hay un cambio en la actitud y la conducta del agresor, el abuso se intensificará fácilmente y las relaciondes no podrán ser restauradas.

La intervención profesional puede poner fin a alguna violencia familiar futura, si el agresor esta dispuesto a aceptar la responsabilidad por sus actos y buscar tratamiento. Pero el abuso no terminará. La intervención es esencial. Las metas de esta intervención son proteger a las víctimas, detener el abuso, mantener al agresor responsable y ayudar a aquellos que están envueltos a dar los servicios profesionales necesarios.

UNA APROPIADA RESPUESTA DE LA IGLESIA

La Biblia indica claramente que la señal distintiva de los segudores de Cristo es la calidad de sus relaciones humanas. Las relaciones cristianas son caracterizadas por el amor y la mutualidad, mejor que el control tirano o del mal uso del poder y la autoridad. La metáfora de la iglesia en el Nuevo Testamento es la “familia de fe” y sugiere que la iglesia debería funcionar como una familia extendida, ofreciendo aceptación, comprensión, ánimo a cada uno, especialmente a aquellos que están heridos o en desventaja.

La iglesia puede hacer mucho para detener el espiral descendente del abuso y la violencia en las familias, atender a los abusados y a los abusadores para que encuentren la ayuda necesaria y prevenir la continuación de la desunión familiar de las generaciones futuras. El evangelio llama a la comunidad de fe a:

· Afirmar la dignidad y el valor de cada ser humano y desaprobar todas las formas de abuso emocional, sexual, físico y violencia familiar.

· Reconocer la extensión global de ese problema y los serios y prolongados efectos en la vida de todos los involucrados.

· Mantener a los agresores responsables de sus acciones, destacar las injusticias de abuso y hablar claramente en defensa de las victimas.

· Quebrar el silencio y crear una armosfera donde los secretos deben ser revelados y encontrar la ayuda necesaria.

· Guardarse en contra de la exclusion de la familia o de la iglesia.

· Buscar una buena asistencia y cooperación con otros servicios profesionales que escuchen y cuiden de aquellos que sufren abuso y violencia familiar, amándolas y afirmándolas como personas de estima y valor.

· Proveer la reconciliación donde las actitudes y los comportamientos han cambiado y abrir las posibilidades de perdonar y comenzar de nuevo.

· Ayudar a las familias con relaciones lamentables y que no pueden ser restauradas.

· Tratar las dudas espirituales que enfrentan las personas abusadas.

· Buscar entender el origen del abuso y la violencia familiar y desarrollar mejor caminos de prevención del círculo recurrente.

· Fortalecer a las familiar a través de oportunidades de educación y enriquecimiento que los habiliten a relacionarse con los demás por vias saludables.

Añadir un comentario